26 septiembre 2013

Abonado racional del cereal

En Gat estamos convencidos que una fertilización racional es la base para conseguir una buena producción y por tanto una buena rentabilidad de su cultivo de cereal.
Por eso dirigimos nuestro trabajo en este sentido, avalados por nuestra experiencia, la colaboración de nuestros clientes y los numerosos ensayos realizados.


Para realizar un Plan de abonado de forma racional y rentable es imprescindible tener en cuenta los tres principios generales de la fertilización:

1.- Ley de la restitución: Es necesario mantener la fertilidad suelo.
Reponer los nutrientes que extraen las cosechas y los que pierde el suelo.
2.- Ley del mínimo:
El rendimiento que se alcanzará estará determinado por el nutriente que se encuentre en menor cantidad con respecto a las necesidades del cultivo.
Hay una interrelación entre los nutrientes, por ello deben estar bien equilibrados entre sí.
3.- Ley de los aumentos decrecientes:
No debemos aumentar las dosis por encima del techo de productividad de ese elemento

Por tanto se debe tener en cuenta tanto la dinámica de los nutrientes en el suelo como las necesidades del cultivo.

Necesidades del suelo: Basados en análisis de suelo
El objetivo es ajustar la fertilización de manera que garantice la productividad y fertilidad del suelo a corto y largo plazo, al mínimo coste posible.
Los suelos deben contener la cantidad de nutrientes que el cultivo necesite en cada momento, y estos deben estar en forma soluble y asimilable por las plantas.
Con el Análisis de suelo es posible ajustar la fertilización con mayor precisión, al conocer el contenido de nutrientes disponibles y asimilables por las plantas. Debe ser realizado e interpretado por un experto en fertilidad, para conocer las características físicas, químicas y biológicas del suelo, y relacionarlas con las condiciones agroclimáticas de la región. En definitiva Comprender el comportamiento de los distintos nutrientes en el suelo.

1.- El Nitrógeno, en el suelo la parte disponible para el cultivo se encuentra principalmente en forma de nitrato, y es por tanto
la forma más rápida de asimilar pero también la más susceptible de ser lavada.
2.- El Fósforo soluble o disponible  supone una parte muy pequeña del total de fósforo del suelo. Los cambios en el contenido de fósforo en suelo suelen ser muy lentos lo que origina una respuesta al abonado a largo plazo. Por esta razón debemos situar el abonado fosforado cerca de las raíces, en los 10 primeros cm. Es especialmente sensible a su carencia en sus primeras fases de desarrollo pudiendo originar mal enraizamiento y desarrollo raquítico, constituye un factor determinante para el crecimiento de las raíces. Aunque el fósforo absorbido en estas primeras fases supone un pequeño porcentaje respecto al total del ciclo vegetativo, su disponibilidad en este periodo resulta fundamental.
3.- El Potasio prácticamente no se pierde por lavado. Es necesario un abonado equilibrado en fósforo y potasio. Tener en cuenta que en suelos arcillosos el potasio forma parte de estas arcillas y compite con el cultivo.

Necesidades del cultivo: Restituciones
Aquí lo importante es conocer las necesidades y extracciones de los distintos nutrientes por parte del cultivo, en función del rendimiento esperado, para así calcular dosis, momentos críticos, forma más adecuada del elemento en cada momento, equipos y aplicación, climatología, etc.

Necesidad de nutrientes
1.- El Nitrógeno, determina los rendimientos y es la base del abonado. Es decisivo en todas las fases de desarrollo, crecimiento rápido, ahijado y producción, es primordial tenerlo disponible en el ahijado y encañado.
2.- El Fósforo es determinante en desarrollo radicular, floración, y fecundidad.  Contrarresta el exceso de nitrógeno. Aporta mayor resistencia a la sequía,  mayor precocidad y menor riesgo de asurado. Es un elemento de calidad.
3.- El Potasio facilita un mayor peso específico y mayor aprovechamiento del Nitrógeno. Aumenta la resistencia a la sequía, heladas y enfermedades.

Lo ideal es que el cultivo vaya tomando los fertilizantes según los vaya necesitando, por lo que la disponibilidad debe ir al mismo ritmo, para ello debemos utilizar fertilizantes totalmente solubles y con un manejo adecuado.
La fertilización supone el 50-60% de los gastos y es necesario rentabilizar la maquinaria adecuada, las labores, y el trabajo que supone para el agricultor.
No aportar todos los fertilizantes que necesitan los cereales (N-P-K) cada año, produce a la larga desequilibrios en la composición química del suelo, que posteriormente estaremos obligados a corregir o enmendar, de forma más costosa.
En años secos, y con una fertilidad media-baja del suelo, si retrasamos la aportación de fertilizantes, corremos el riesgo de obtener pobres nacencias y ahijados, lo cual resentirá la producción y favorece la implantación de malas hierbas
Extracciones kg/t de producción:
N=30, P2O5=15, K2O=35.
Pero debido a que no todos los nutrientes que se aportan son finalmente aprovechados por las plantas, debemos aumentar la parte que no se aprovecha de cada nutriente a la cantidad calculada.
Fertilización habitual para una producción de 2500/4000 kg/ha:
N=150-200 (valores mayores en años lluviosos).
P2O5=50-80 (dependiendo del nivel del suelo).
K2O=40-80 (dependiendo del nivel asimilable del suelo).

Fertilizantes líquidos Gat para Cereales:
Para cumplir fielmente con lo anteriormente expuesto, hemos desarrollado una gama de fertilizantes líquidos ideales para el cereal:

Abonado de Fondo:
Novatec Fluid
Incorpora un inhibidor de la nitrificación, para mantener el nitrógeno más tiempo en el suelo en forma disponible para la planta.
FondoGat Suspensión
Son soluciones sobresaturadas que se aplican directamente al suelo pulverizadas o de forma localizada por inyección antes de la siembra.
Los elementos se encuentran en suspensión gracias a la adición de agentes acondicionadores que evitan la decantación de las partículas.
Una vez aplicadas se recomienda llevar a cabo una labor de grada para incorporar el abono al suelo. Para su aplicación se usan máquinas acopladas a tractores o Unimogs equipados para pulverizar el suelo.

Abonado de Cobertera:
NitroGat
Soluciones nitrogenadas adaptadas especialmente para el cultivo de los cereales de invierno.
La aplicación de nitrógeno en cobertera a los cultivos de cereales de invierno, se efectúa en general durante los meses de Enero y Febrero. El tiempo de la aplicación depende de las lluvias, el clima y la dosis de nitrógeno que se ha aplicado con el abono de fondo, previa siembra.
Se aplican pulverizadas a baja presión y en horas en las que las hojas estén secas, a partir de la formación de la tercera-cuarta hoja.

Ventajas de los fertilizantes líquidos Gat para Cereales:
  • Aplicación más uniforme y dosificación más exacta.
  • Todos los nutrientes 100% solubles.
  • Posibilidad de fabricar gran variedad de fórmulas “a medida” de acuerdo con las necesidades del cultivo.
  • Usted aplica el equilibrio y la forma química más adecuados a cada fase del cultivo y el tipo de suelo.
  • Posibilidad de aplicar conjuntamente micronutrientes, materia orgánica y otros productos.
  • Las suspensiones no son corrosivas y no atacan depósitos o accesorios de aplicación.
  • Ahorro de la mano de obra necesaria para la manipulación y el almacenamiento de los abonos sólidos.
  • Son más eficientes y menos contaminantes al disminuir lavados de Nitrógeno y mantenerlo este más tiempo en el suelo disponible para la planta.
  • Más económicos.


Además continuamos con nuestro proceso de mejora continua para ofrecerle nuestro compromiso de servicio, con más equipos de transporte y de aplicación del producto.






Paco Molina
Director Dpto. Agronómico
Gat Fertilíquidos

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