19 febrero 2015

Cómo evitar atascos en emisores de riego

Sabemos que el problema de obstrucción de goteros por causa biológica os preocupa cada vez más, y por eso hemos elaborado este documento en donde os resumimos la experiencia de Gat para prevenir y tratar este tipo de obstrucciones.
Lo primero que tenemos que hacer es diferenciar la naturaleza de la obstrucción, si es física,
química o biológica, ya que cada tipo tiene un tratamiento distinto.
En este post nos centraremos en las de origen biológico, concretamente en las producidas por bacterias.

Las obstrucciones biológicas las provocan organismos vivos (algas, bacterias y hongos) y se caracterizan por tener un color negro grasiento y una textura gelatinosa. Las provocadas por bacterias son las que están teniendo una mayor incidencia últimamente, debido al tipo de agua y al manejo que hacemos del riego.

Estas bacterias son anaerobias, viven sin oxígeno del aire. En su lugar lo toman del hierro, los sulfatos o la materia orgánica, provocando precipitaciones. En el caso del hierro, por que transforman el Ferroso Soluble a Hierro Férrico Insoluble y en el caso de los sulfatos y la materia orgánica, porque los degradan favoreciendo la producción de sulfuros disueltos (S2-) y sulfuros de hidrógeno gaseosos (H2S) que confieren un característico olor a podrido. Además, al reproducirse forman filamentos, que se reúnen en masas gelatinosas que pueden incluso pasar por los filtros sin problemas. Los problemas son mayores en goteros autocompensantes y de bajo caudal, es decir en los goteros con más laberinto y más pequeños. En el resto, en principio pueden pasar sin problemas. Una vez que las bacterias colonizan el agua de riego, estas se adhieren a todo tipo de partículas que van encontrando y forman conglomerados, lo que provoca mayor obstrucción.

Estas bacterias no necesitan luz para reproducirse y pueden aparecer en el interior de las tuberías, formando depósitos gelatinosos en las paredes y en los goteros.
Al incorporar al agua de riego fertilizantes con sulfatos de hierro disueltos, facilitamos el desarrollo de bacterias filamentosas. Si por comodidad u otros motivos, dejamos la instalación de riego cargada con agua y fertilizantes de un día para otro, estamos proporcionando a las bacterias un medio rico en nutrientes que potencian su crecimiento rápidamente.
Debeis tener también en cuenta que con temperaturas por encima de los 15º C aumenta la actividad de las bacterias.

La prevención y control de estos microrganismos en el agua de riego depende directamente del tipo de agua y de las condiciones de riego (tamaño de los sectores de riego, frecuencia, caudal de goteros, tipo de fertilizantes, etc.).
En Gat contamos con una gama de productos en exclusiva, específicos para combatir estos atascos biológicos que podéis consultar a nuestro equipo técnico.


Departamento Técnico
Gat Fertilíquidos